HISTORIA DEL MEDICAMENTO

 

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Viernes Noviembre 24, 2017

cigarrosA lo largo de los siglos XIX y principios del XX, el tratamiento del asma consistía básicamente en la utilización de sangrías, vomitivos, revulsivos, aguas minerales, la cauterización faríngea  con un pincel mojado en amoniaco líquido (Trousseau, 1854), inyecciones subcutáneas de morfina y de cocaína (Formulario Herzen), infusiones de ipecacuana, quinina y arsénico (Formulario de la Facultad de Medicina de Viena, 1891), solanáceas y narcóticos, estos dos últimos en forma de pastillas, en polvo, en fumigaciones o fumados. Yo me voy a referir a estos últimos por parecerme una terapia un tanto curiosa e impensable en nuestros días.

 En descargo de los doctores de la época, calificaré sus acciones, en la lucha contra las diferentes enfermedades, de heroicas (término de la época), pues si bien carecían de los medios diagnósticos y terapéuticos actuales, sentaron las bases clínicas en muchas patologías, fundamentales en la medicina moderna y lucharon contra ellas con todos los medios inimaginables, por absurdos que hoy día parezcan.

Primero, como anécdota, por mostrar la riqueza léxica y de detalle que el Galeno de la época utilizaba para detallar los resultados de las exploraciones realizadas, expondré la descripción del Asma en el Diccionario Nysten de 1857:

“…El verdadero asma es una neurosis del aparato respiratorio, por lo común periódica, que acomete por accesos, separados por intervalos más o menos largos. Estos accesos entran regularmente por la tarde o por la noche, unas veces de repente y otras se anuncian con ventosidades, bostezos, opresión en el pecho, tos seca, orina abundante, acuosa y cristalina. Al momento de la invasión, despierta el enfermo bruscamente por un sentimiento de opresión, no puede guardar la posición horizontal y aspira el aire con todas sus fuerzas; la respiración es precipitada, anhelosa, entrecortada y estertorosa; la cara se pone desencajada y pálida, o por el contrario hinchada y lívida…”1

A principios del siglo XIX llegó a Europa un remedio popular, que desde tiempos inmemoriales, se usaba en China y la India, remedio que consistía en fumar cigarrillos de datura metel (metel fastuosa), popularmente conocida como "trompeta del diablo", para la curación de todo tipo de enfermedades respiratorias y sus alcaloides como relajantes musculares y para el tratamiento del dolor muscular. Esta planta pertenece a la familia de las solanáceas  y en grandes cantidades, es extremadamente estramonio 5c6b1f93 venenosa, mientras que a dosis normales puede producir delirios y alucinaciones.

El doctor Anderson, que por aquel entonces era médico en Madrás (India), la remitió a través de un oficial inglés en 1802 a Europa, quien la entregó al Dr. Sims, de Edimburgo, que comprobó  su eficacia en varios pacientes con éxito, no obstante en Europa se utilizaba fundamentalmente la “datura estramonio”, planta de propiedades idénticas a la anterior y que en el tratamiento del asma y de las neuralgias, en forma de cigarrillos o en pipa, según afirmaba Trousseau: “…tenía una incontestable y extraordinaria eficaciaEl influjo del datura en los individuos atacados del asma esencial tiene algo de milagroso”. También se hacía extensible a otras patologías: También se echa mano con ventaja de este medio para calmar la tos y la disnea de los tísicos y de los enfermos atacados de catarro y de enfermedades del corazón…”. 2

En 1811, en el Diccionario Médico Andral,  se recomendaba, para los accesos asmáticos, fumar en pipa una mezcla de estramonio, beleño y belladona, plantas solanáceas similares, si bien no lo recomendaba en mujeres y niños. También poco más adelante, para la elaboración de los cigarrillos se comenzó a añadir a esta combinación opio o cannabis. 3

Las solanáceas, debido a los alcaloides que contienen, tienen propiedades antiespasmódicas, sedantes, analgésicas e hinópticas. No obstante el margen terapéutico es muy estrecho ya que estas plantas son altamente tóxicas, por lo que a dosis moderadas pueden producir alucinaciones, delirios y problemas cardiacos entre otros y a dosis elevadas pueden ocasionar la muerte.

beleño3Con el fin de ubicar un poco al lector, detallaré algunas de las características más importantes, según escritores de la época, de las distintas sustancias utilizadas en los cigarrillos antiasmáticos:

Con relación al estramonio, en el Pío Marfori de 1926, se dice: "El principio activo de las hojas de estramonio es la daturina, que no es un alcaloide único,  sino una mezcla de atropina  y hioscinamina. Las  hojas de estramonio tienen propiedades biológicas y terapèuticas análogas a las de la belladona y se las emplea casi exclusivamente en forma de cigarrillos contra el asma. El envenenamiento producido por el estramonio es muy parecido al de la belladona". 4

De la belladona, planta originaria de Asia, diré que su principal alcaloide es la atropina,  cuya característica más importante es que posee un potente efecto antiespasmódico. Y refiriéndonos a sus efectos sobre el aparato respiratorio, que es lo que nos ocupa,  Marfori dice: "...la belladona es útil, porque disminuye la excitabilidad de las terminaciones nerviosas de los bronquios ( fibras del vago) y de este modo suprime el espasmo de las fibrocélulas musculares de los bronquios y limita la secreción de un modo parecido a lo que sucede con otros medicamentos..."5, advierte además que a dosis altas puede provocar convulsiones, temblores y delirios, que pueden desembocar en un potente efecto paralizante que puede conducir a la muerte.

En cuanto al beleño, su principal alcaloide, según Marfori, es la hioscinamina,  y de este alcaloide dice: "La hioscinamina amorfa...produce somnolencia y en condiciones favorables, el sueño, es decir, que puede obrar como hipnótico. En esto estriba la diferencia más notable que hay entre el beleño y la belladona"6 . Era pues, utilizado para combatir el insomnio producido por las perturbaciones del árbol respiratorio.

El opio, también según Marfori, se combina por su capacidad hipnótica, sedante y calmante sobre las contracionesbelladona espasmódicas y dolorosas producidas en los accesos asmáticos. Lo mismo ocurre con el cannabis, con una acción similar a la del opio.

En el «Tratado de Terapéutica y Materia Médica” de Armand Trousseau y H. Pidoux»,  de 1842, si bien se comenta que el tabaco fumado puede ser eficaz en el asma nerviosa, así como en la tosferina y la coqueluche, sugiere que es preferible fumar datura de estramonio y de belladona y en su caso, quienes estuviesen habituados al tabaco apuntaba la posibilidad de asociarlo a las anteriores.

Ya en 1864, el doctor Trousseau, en la nueva edición de su “Tratado Médico”, dedica un capítulo al tema haciendo referencia a los famosos “cigarrillos Espic”, en el que dice:

"De un modo general, todos los solanos virosos, datura de estramonio, tabaco, beleño, belladona, poseen en más o en menos las mismas propiedades; todos ellos entran en la confección de los cigarrillos Espic, que han gozado mucho tiempo, en el tratamiento del asma esencial y del catarro pulmonar complicado de accidentes nerviosos, de un renombre que todavía trata de prestarle la cuarta plana de los periódicos. Hallaréis su fórmula en los libros que andan en vuestras manos; que se preparan del modo siguiente: Hojas escogidas de belladona, 30 centígramos; hojas de beleño, 15 centígramos; hojas de estramonio, 15 centígramos; hojas de felandrio acuático, 5 centígramos; extracto acuoso de opio, 15 milígramos; agua destilada de laurel cerezo, c.s".

Acto seguido advierte sobre el uso de los cigarrillos: "...importa proscribir su abuso...el enfermo fumará dos cigarrillos en el momento del acceso, y no siete, ocho o diez, como muchos se ven tentados a hacer. Cuando el enfermo no puede, o no sabe fumar, se sustituirá quemando datura en la habitación, colocándose así en una atmósfera de humo medicamentoso".7

espic3Los cigarrillos Espic, inventados en Francia, fueron los más populares durante gran parte del siglo XIX para el tratamiento del asma y su composición era la que se detalla en el párrafo anterior. Transcribiré aquí una publicidad que he encontrado en una revista  de marzo de 1900:

 “Asma y catarro curados por los cigarrillos o el polvo Espic. Opresión, tos, constipados, neuralgias. El fumigador pectoral Espic es el más eficaz de todos los remedios para combatir las enfermedades de las vías respiratorias. Los cigarrillos Espic han sido los primeros recomendados contra el asma y los únicos recomendados por más de 65 años de éxito. Están admitidos en los hospitales franceses y extranjeros y por autorización especial en el Imperio Ruso, con la siguiente mención: El Consejo Médico de Rusia, considerando que los cigarrillos anti-asmáticos Espic son realmente eficaces en los accesos de asma, autoriza la entrada en Rusia de dicha especialidad”.

En la "Gaceta Médica" de 1845 se explicaba la forma de elaborar los cigarrillos: "Las hojas secadas con cuidado, y mondados los nerviecillos, se cortan en pedacitos y se mezclan exactamente. El opio se disuelve convenientemente en el agua de laurel real, y la disolución se reparte con igualdadcigarrillos espic sobre la masa. El papel con que se han de cubrir los cigarrillos se humedece antes con la maceración de las plantas referidas en el agua destilada de laurel real y después se seca convenientemente. Se forman dos o cuatro cigarrillos por día. Estos cigarrillos se hacen con papel de estraza oscuro, y cada cajita contiene 20". 8

Como ya comenté anteriormente las combinaciones para el asma de estramonio, beleño y belladona, se mezclaban con opio, o con cannabis y estas combinaciones, según explicaba W. Ebstein, en las fumigaciones para el asma: "…en ocasiones presentan intoxicaciones con fenómenos psíquicos morbosos”. Acerca de la combinación del opio, se dice en un Tratado de Enfermedades Crónicas de 1878: “…hay asmáticos para quienes este es el único, o al menos el mejor sedante” y acerca de las solanáceas dice: “…son las que proporcionan los medicamentos más usados para el asma, los que más comúnmente logran calmar la disnea. Casi todos parecen poseer propiedades análogas: el tabaco, la belladona, el beleño, el estramonio…en efecto, en forma de inhalaciones, en cigarrillos o en pipa es como mejor obran estas preparaciones”. 9

Laennec tenía una curiosa teoría al respecto del uso de narcóticos para tratar el asma, ya que según él: "Estos medicamentos disminuyen la necesidad de respirar y por consiguiente previenen o impiden la repetición de estos accesos, que no son más que un exceso de esta necesidad". 10

cigarrosandreuEn 1876, los laboratorios catalanes del Dr. Andreu, fabricaron sus famosos "Cigarrillos Balsámicos Antiasmáticos" que estuvieron a la venta hasta bien pasada la mitad del siglo XX. Desde su registro, hasta al menos 1914, además de datura de estramonio, contenían en su fórmula cannabis, después de esa fecha, redujeron su composición a picadura de hojas de datura estramonio exclusivamente y tenían un precio de 27,40 pesetas.

Sus indicaciones decían así: "El asmático deberá fumar estos Cigarrillos lentamente, aspirando fuertemente el humo, para que éste invada completamente el aparato respiratorio. Hará uso de ellos en la hora que habitualmente le sobreviene el acceso; si un cigarrillo no le basta, deberá fumar otro a continuación".

Encuentro publicidad de estos cigarrillos en la Prensa del primer cuarto delpubli cigarros siglo XX, que dice así: “Me curé fumando. El asmático, a parte del tratamiento que siga, precisa ante todo compartir los penosos síntomas de ahogo que agotan sus fuerzas y le dejan postrado. Precisa un remedio que, además de positivo, sea cómodo; que pueda emplearlo sin descuidar sus ocupaciones. Los Cigarrillos Balsámicos del Doctor Andreu responden a esta necesidad. Proporcionan al enfermo un alivio instantáneo, haciendo abortar el ataque desde un principio. A estos cigarrillos famosos desde hace 60 años, millares de enfermos les deben el poder de seguir viviendo”.

En 1896, Stewart y Gibson sugieren el uso de alcaloides de belladona en el tratamiento de crisis asmática y proponen que «…el uso de tabaco tiene un discreto beneficio, pero cuando se le añade un poco de estramonio es mucho mejor el resultado en el tratamiento de los paroxismos del asma…». Tres años más tarde aparece por primera vez el Manual Merck, que  recomienda para casos de asma leve o moderada el uso de tabaco, y en los casos más severos el uso de marihuana.11

El Formulario Herzen, ya a finales del primer cuarto del siglo XX, recomienda fumar hojas de datura de belladona y beleño, con nitrato potásico, envuelto en papel nitrado. En esta época ya se comienza a prescindir de la asociación con opio o con cannabis.

Si bien se siguieron prescribiendo los cigarrillos antiasmáticos hasta mediado el siglo XX, ya en su  inicio comienza la era farmacológica moderna en el tratamiento de las enfermedades de las vías respiratorias con la teofilina, epinefrina, inhaladores, albuterol y terbutalina, etc.etc., pero esto es otra historia para otra ocasión.

BIBLIOGRAFIA:

1-Diccionario de Medicina Nysten, año 1857, vol.1

2-Tratado de Terapéutica y Materia Medica. A.Trousseau y H.Pidoux. Año 1857, tomo II

3-Diccionario de Medicina y de Cirugía Prácticas. Andral. Año 1838, volumen 1.

4-Tratado de Farmacología y Terapéutica. Prof. Pío Marfori. Año 1926

5- Tratado de Farmacología y Terapéutica. Prof. Pío Marfori. Año 1926

6- Tratado de Farmacología y Terapéutica. Prof. Pío Marfori. Año 1926

7- Tratado de Terapéutica y Materia Medica. A.Trousseau y H.Pidoux. Año 1864, tomo 1

8-Gaceta Médica. De la Medicina, Cirugía, Farmacia y Ciencias Auxiliares. Año 1- 1845

9-Tratado Práctico de las Enfermedades Crónicas. W.Ebstein. año 1878, tomo 2.

10-Diccionario de Medicina. Dr. Favre. Año 1843, tomo I

11-Merck's Manual of the Materia Médica, año 1899

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